UN PARTIDO DE PIERNA DURA

Sin duda el partido contra el Levante ha sido el más difícil en el Estadio Vicente Calderón en lo que va de competición de Liga. Como ha dicho Barral, delantero del Levante, en el Tiempo de Juego de la CADENA COPE, ha sido un partido con mucha batalla. El Levante como todos los equipos de Caparrós mete la pierna dura en los balones divididos y en los otros también. Por eso con el cero a uno todavía se puso más cuesta arriba. Si en algo se distingue el Aleti de Simeone es por la capacidad de ir a la “guerra” con independencia de si el rival es grande, pequeño o mediano.  Y en el Calderón hubo guerra pero de guerrillas en el medio del campo y en los saques de esquina. Mete tanta intensidad el Aleti que a Tiago se le fue su temple habitual al palo de la bandera para meterle un viaje en caliente a un rival en respuesta a un recado previo. Lo hizo el portugués de tal forma que parecía fruto del impulso pero había intención. No hubo expulsión. El Levante se hubiera llevado los puntos si no tuviera enfrente a un equipo intenso, tenaz y muy insistente en la presión dirigida por Gabi. Diego Costa volvió a dinamitar el partido y los últimos diez minutos fueron a la antigua usanza con el Aleti metido en su área achicando balones. Se echaba de menos. Lo de sufrir, digo.

 

NOTA A PIE DE PAGINA: El Aleti termina el 13 en lo más alto. Viene un mes de enero del 14 muy potente con partidos contra el Málaga, Barcelona, dos contra el Valencia y el Sevilla.  Si salen de pie de los primeros quince días de enero habría que pensar un poco más en serio todavía en un desenlace más que feliz en mayo.

 

 

 

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Una respuesta a UN PARTIDO DE PIERNA DURA

  1. Miguel Ángel Gozalo dijo:

    Caparrós había dicho –y lo repitió al final del partido– que sería bueno que el Atléti ganara la Liga, por el bien del fútbol y todas esas cosas que se proclaman en los arrebatos del niño bueno que todos llevamos dentro y que en tiempos –¡ay!–remotos nos llevaban a pedir de puerta en puerta para el Domund, con la cabeza, de loza policromada (era negro, vaya), de Ben Barek en la mano… Pero este Caparrós es el mismo que dijo, cuando el Atletico bajó a Segunda, que al año siguiente subiría por decreto. (Y no subió ese año, por cierto). Menudo pájaro: planteó un partido tremendo, que casi le da un disgusto a la parroquia del Calderón, y se aprovechó de que el Atleti empieza a notar (reconozcámoslo) la fatiga del éxito. Mira que Simeone parece sensato, y que los jugadores se dejan la piel (etc. etc), son una piña (etc etc), sudan la camiseta (etc etc) y todo eso. Pero en cuanto se rompa el encanto (Dios no lo permita) y alguien repita la hazaña del Español, las cosas pueden ponerse feas y el mes de enero, aún más. No olvidemos que el Atletico de Madrid es un nuevo rico en materia de suerte. Los jugadores tienen derecho a equivocarse alguna vez (como Tiago, al que queremos, nos sólo porque hay que amar al prójimo aunque sea portugués, como decía Alonso Millán en una obra, sino porque es muy competente y no tiene en el campo la tristeza del fado, o como Koke, nuestro ídolo que el sábado parecía estar celebrando el Sabat), pero el día en que lo hagan varios de ellos a la vez, (¿Courtois?,¿Miranda? ¿Villa?) adiós racha. No quiero verlo. Dile a la luna que venga, que no quiero ver la sangre de Ignacio (González, no Sánchez Mejías, porque este Atléti triunfal es lo que le ha quedado después del fracaso olímpico y de la Eurovegas non nata), sobre la arena. O, para completarlo del todo, aunque no rime, sobre el Madrid Arena. Pido disculpas a la afición por este tono sombrío impropio de las fechas en que estamos. Es lo malo que tiene seguir los periódicos, en los que, como decía Elias Canetti, está todo, “siempre que se lean con suficiente odio”. Así que rectifico. Nada de rencores. Feliz Navidad. Feliz 2014. Feliz Atleti y Happy New York, como diría Sergio Ramos. Y un gran abrazo a la parroquia seguidora del Grafitero Metropolitano y a su entusiasta y admirado director. Miguel Ángel Gozalo .

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