UNA GENERACION

Hace diecisiete años el Aleti fue eliminado por el Ajax en los cuartos de final de la Copa de Europa. Esnaider falló un penalti, Aguilera perdió una lentilla y los demás nos fuimos a casa a olvidar que ese año podría haber sido pero no fue. Era el Aleti de Antic. El año después del doblete. Desde entonces la serie de disgustos nunca alcanzó el nivel de aquella noche. Los que estuvieron en el Calderón aquella noche se acuerdan como si fuera hoy. Todos teníamos diecisiete años menos. Para mucho la noche de hoy con la victoria ante el Milán es un bálsamo para aliviar el dolor de entonces. El Aleti ha sido Simeone por los cuatro costados. Por eso ha jugado Raúl García y no Villa. El navarro junta al equipo, cierra espacios y tiene gol. Su fuerza es superior a  la de los demás. Ha conseguido meterse al Calderón en el bolsillo. Ha sido el hombre del partido. Un partido que devuelve al Aleti a un lugar privilegiado en el fútbol europeo. Ha tenido que pasar el tiempo equivalente a una generación. Como para no celebrarlo.

Esta entrada fue publicada en Liga de Campeones, Uncategorized y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a UNA GENERACION

  1. Antonio dijo:

    “Papá, ¿por qué somos del Atleti?”. Qué fácil lo habría tenido ese padre si el anuncio se hubiese grabado hoy. “Pues hijo, está claro, porque nos hinchamos a ganar partidos y títulos. A ver si es que tú con diez años no has estado en Hamburgo, en Bucarest, en el Santiago Bernabéu y además has visto por la tele las dos Supercopas. Pregúntale a los de tu clase en cuántas de esas se han visto”.

    Pero está claro que este tipo de argumentos ventajistas valen como chascarrillo pero no son el motivo último de por qué somos del Atleti. Si algo tenemos claro los del Atleti es que esto es un juego y, si no se adultera, unas veces te toca ganar y otras perder. Y lo mismo que llevamos varios años de escándalo, somos conscientes de que hemos tenido y tendremos épocas peores.

    ¿Por qué somos del Atleti entonces? Un motivo a bote pronto: porque somos capaces de disfrutar con nuestras cosas sin necesidad de que nos las estén reconociendo todos los días desde fuera. Por ejemplo, somos capaces de disfrutar de Gabi sin que la prensa hable todos los días de Gabi como uno de los mejores centrocampistas de España.

    ¿Quién es Gabi (de puertas afuera)? Gabi es un jugador muy del Atleti, bastante sacrificado, leñero y que ha alcanzado su madurez como futbolista. Visto así, la verdad es que tampoco parecen las virtudes de una estrella del fútbol. Está bien ser del Atleti pero del Atleti somos muchos. Es de agradecer que un jugador se sacrifique, pero anda que no hay gente anónima que se sacrifica y trabaja a destajo todos los días. Lo de leñero, aparte de ser muy discutible en el caso de Gabi, tampoco es que sea considerado habitualmente como una de las virtudes de un buen futbolista, salvo que seas Benito, Rocha o Hierro, en cuyo caso ser un leñero pasa a denominarse “tener jerarquía”, “mostrarse imperial”, etc. Y respecto a la madurez, está muy bien ser maduro pero al fin y al cabo es algo que antes o después todo el mundo termina alcanzando, aunque sólo sea por los años que te van cayendo y por la experiencia acumulada. En definitiva, Gabi de puertas afuera es un jugador perfectamente prescindible que habrá jugado unos años en
    la liga española y poco más.

    ¿Quién es Gabi (de puertas adentro)? Entre otras muchas cosas, es un futbolista capaz de recordar en una única jugada a Simeone, a Schuster y a Quique Setién. Mucho se ha hablado de que a Raúl García le faltó ayer un mísero palmo para alcanzar la gloria en su remate de chilena. A mi forma de ver, quien de verdad perdió su minuto de gloria en esa jugada fue Gabi. Si ese gol hubiese entrado, se podría haber visto miles de veces en todo el mundo la jugada que dio lugar a ese remate. Aunque todos los que leemos este blog vimos la jugada, me gustaría recordarla como homenaje al capitán del Atleti.

    Gabi juega en el medio del campo, escorado a la banda izquierda. El Milan está bien posicionado en defensa y un jugador está tapando la entrada de Gabi. Gabi no se caracteriza precisamente por su uno contra uno, así que busca un recurso típico de los jugadores que no tienen desborde, se apoya en un compañero para hacer una pared en corto. Entrega el balón unos metros hacia adelante y Diego Costa se la devuelve de primeras hacia atrás. A primera vista, la jugada es intrascendente. Gabi sigue estando con el balón en la misma posición del campo que antes de hacer la pared. Sin embargo, algo ha cambiado. El jugador que esperaba a Gabi ha retrocedido unos metros para presionar a Diego Costa, de forma que ahora Gabi tiene unos metros más para pensar mejor qué hacer. Esta pared “intrascendente” se trata de una jugada muy característica de otro centrocampista que no desbordaba salvo que fuese en carrera, Simeone. A continuación, Gabi hace de Schuster. Lanza un pase en diagonal de unos 50 metros (~35 m. de desplazamiento lateral por ~38 m. de desplazamiento en profundidad). El pase salva perfectamente al lateral del Milan y deja a Juanfran en ventaja. Una vez dado el pase en largo, Gabi se vuelve a poner el 14 (el 14 del que está en el banquillo). No se queda mirando cómo termina la jugada, disfrutando autocomplaciente del pase que acaba de dar sino que corre como un loco detrás del balón para apoyar de nuevo a Juanfran. Cuando recibe de Juanfran, tiene la opción de darse la vuelta y buscar el área cómo había hecho con la ayuda de Koke en el primer gol. En este caso, se pone la camiseta de Quique Setién, ese pedazo de mediapunta que tuvo el fútbol español y que fue lamentablemente desaprovechado en el mundial de México, y opta por meter un pase perfecto entre líneas para que Juanfran la ponga desde la línea de fondo.

    Efectivamente Gabi es muy del Atleti, es muy sacrificado, es contundente (que no violento) y es un futbolista maduro. Todo eso por descontado. Pero además, Gabi es un pedazo de futbolista como la copa de un pino que hace jugadas como ésta.

    Mucho se habla entre los atléticos de esa especie de conjunción de astros o justicia divina según la cual, 40 años después de Heysel y en el año en el que Luis nos ha dejado, el Atleti ganaría la final de la Copa de Europa precisamente contra el Bayern. Nací en el 71 y mi primer partido en el Calderón fue en enero del 78, con Leivinha, Pereira, Reina y Rubén Cano. Desgraciadamente no pude ver a Gárate ni a Adelardo. Espero que los que sí los vieron no se molesten si la siguiente comparación está fuera de lugar. Por lo que he oído de Adelardo, por su carácter en el campo, por su capacidad como futbolista y por su sentimiento atlético, no se me ocurre nadie más adecuado que el actual capitán del Atleti para recoger este año la copa que no recogió Adelardo.

    P.D.: En Semana Santa habremos caído en cuartos (porque el fútbol es un juego y el Atleti unas veces gana y otras pierde) y este último párrafo quedará en nada. Pero y si no caemos…

    • amqv dijo:

      ¿Y si no caemos…?
      Ahí, por ahí se cuela la fe. La fe, que los atléticos -como dijo una vez Fernando Torres- no perdemos nunca. Fe no es eso que tienen en la cabeza los de Conferencia Episcopal; fe es creer que cualquier cosa, lo que sea que nos interesa o deseamos, es posible. Y ponerse a ello.
      Yo si vi jugar a Adelardo, y a Gárate, y a Luis, incluso una temporada en el Metropolitano.
      Y ahora a Mario, a Koke y sobre todo a Gabi, piedra angular del equipo.
      Atlético como yo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *