EL CAMBIO DE LA DISCORDIA

Cuando en el minuto 68 Simeone, sentado en el palco, ha quitado a Griezmann y ha metido a Raúl García ha habido pitos y gritos contra el entrenador del Atlético de Madrid para sorpresa de los que nos hemos quedado con la boca abierta pensando en lo que estaba haciendo el Cholo. Pitar a Simeone es injusto e incluso de nuevos ricos si se cree que la temporada del año pasado se puede repetir con la misma facilidad que otros reclutan sin control la selección del resto del mundo y los demás pagan a Hacienda nuevas y viejas deudas. Desde que llegó Simeone se nos ha olvidado el desastre que suponía cualquier partido durante más de una década en comparación con el de hoy que ha sido uno de los mejores en ataque que un servidor recuerda en mucho tiempo. Ha habido combinaciones memorables y sólo la actuación de Sergio, el portero del Celta, ha impedido que se quedaran todos los puntos en el Calderòn. Esa y no otra es la razón del empate. Ha habido un par de intervenciones impresionantes y muy valientes. Dicen los que han visto más veces al Celta que no es una casualidad. Simeone ha quitado a Griezmann porque el contrario también juega y le estaban tapando hasta anularle después del estropicio que les había hecho en el primer tiempo. El pase a Ansaldi en uno de los paradores de Sergio es una obra de arte. El entrenador del Celta también sabe de fútbol y lo ha demostrado. Estaba consiguiendo hacerse con el centro a base de meter gente y tapar al mejor del Aleti. Simeone ha visto riesgo y ha quitado a Griezmann que no debe estar todavía para un partido entero. Hay que tener memoria y echar la vista a la pretemporada y darse cuente de donde viene cada uno. Ha buscado echar a atrás al Celta con dos grandes arriba y lo ha conseguido. El final ha estado impresionante con un ataque sin cuartel. Por un centímetro no ha valido el gol de Raúl Jiménez al que se le han visto algunas cosas buenas. Perder la paciencia con este chico a la primera porque dijo que era del equipo del lado fácil de la vida es una broma de mal gusto. Los que le han pitado en el 81 cuando ha sido cambiado se equivocan porque acabará cuajando gracias al entrenador que le da la confianza necesaria. Después del espectáculo del Bernabeu con Casillas lo del Calderón de hoy ha sido igual de triste. ¿Creen que el Aleti va a ganar tantos partidos como el año pasado, va a ganar la Liga y va a ser subcampeón de Europa? No lo sabemos. Y como lo ignoramos es mucho más interesante vivir el presente sin la ansiedad de un nuevo rico que ha pisado moqueta y se olvida que para asfaltar una carretera primero hay que hacerla. Y sobre todo saber los zapatos que gasta uno.

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Una respuesta a EL CAMBIO DE LA DISCORDIA

  1. Javi Redondo dijo:

    Otra vez. Por segundo partido consecutivo en casa, y con dos sustanciales diferencias respecto del anterior, hubo pitos en el Calderón. La primera diferencia es que ayer se jugó bien, y por fases muy, muy bien; la segunda diferencia respecto del partido contra el Eibar es que esta vez se pitó un cambio de Simeone. Los cual deja dos conclusiones o tiene dos lecturas, una negativa y otra positiva: la negativa es que la afición del aleti -o parte de la afición del aleti- se parece a casi todas, comportándose de manera desmemoriada y caprichosa. Cierto que pitar un cambio no es una enmienda a la totalidad, pero entre un”¡oh!, ¡no!” y los pitos, hay un abismo, aparte de una manifestación de desconfianza hacia uno de los entrenadores que mejor lee los partidos en tiempo real. La lectura positiva es que Simeone sigue siendo lo mejor que tiene el aleti actual. Y en tardes como ayer, prefiero que dure más Simeone que un tercio de la afición.

    Otra cosa: resultan ya muy molestos los pitos al chico mexicano. Vale, bien, ya caímos en la trampa de prejuzgar al muchacho. Ahora dejémosle jugar y no nos quedemos sin saber si sabe hacerlo. Un amigo ha enviado a su hijo adolescente a estudiar a Estados Unidos. La profesora le preguntó en la primera clase de inglés si conocía algo del país. El joven dijo que no, que había estudiado francés en el liceo y viajado a la monumental París varias veces. Tras su primér error en la pronunciación recibió un abucheo generalizado de toda la clase… Dirán, no… El adolescente no gana X millones (lo peor del carácter español). Sí, pero tampoco deja de ser un joven. Hay una cosa peor que sentirse extraño en un lugar. Es ser recibido con hostilidad.

    Por cierto, los chicos están bien. Sólo espero que al final de temporada no nos tengamos que preguntar qué hubiera sido de este equipo si todos hubiéramos tenido paciencia. Simeone asume su reto: hacer jugar diferente a un equipo distinto. Disfrutémoslo.

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