EL CALDERON YA NO PIDE LA HORA

Hubo un tiempo en el que cada partido sin excepción era un suplicio. Un dolor de cabeza en el primer tiempo y uno de muelas en el segundo. No hace mucho de todo aquello pero cada partido jugado por la tropa de Simeone aleja aquellas visiones tenebrosas de la defensa del Aleti metida en el área achicando balones como si el Manzanares se hubiera desbordado de repente. Aquellos finales tuvieron momentos trágicos pero también cómicos, ambos siempre igual de dolorosos. La sensación en la grada era un punto intermedio entre el pánico y el terror porque un rebote podría acabar con el balón dentro como si tuviera un imán programado para fastidiar. Al partido contra el Almería le ha sobrado una hora. Justo el tiempo necesario como para recordar las tardes y noches de frío con las uñas destrozadas al final de cada partido. Ni siquiera el frío es el mismo. Hace mucho más cuando ves que lo peor puede pasar. El Aleti de Simeone ha desterrado la fatalidad y ha extraditado el pesimismo a otro barrio. En 30 minutos ha resuelto el partido y luego se ha dedicado a guardar fuerzas para el próximo miércoles en Alemania. Nadie se lo ha reprochado como tampoco la derrota en Vigo. Dicen que le van a ofrecer a Simeone un contrato hasta el año 20. Si es posible que sea el año 20 del siguiente siglo.

 

Esta entrada fue publicada en El partido de la jornada, El partido de la jornada y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *