LA VIDA A LOS 50

Tener los mismos años que un estadio de fútbol no es más que una manera de contar. Medio siglo para un edificio no es casi nada. Tan sólo la primera mitad de la vida. En ese tiempo pasan muchas cosas. Sólo se llora de alegría y se aguanta de pie en las derrotas. Nada menos que tres Copas de Europa en el último segundo. Tiene el “Vicente Calderón” pinta de obra inacabada. No está cerrado y le entra el aire a mansalva por los dos costados pegados al río. Le pasa por debajo una autopista urbana, la sumergida M-30, que le da un aspecto insólito en su especie. Cincuenta años después hay que levantar el campamento y marcharse junto a otra carretera de circunvalación, la M-40, como si el “Aleti” necesitara vivir siempre cerca de los límites de la ciudad, en la frontera. Tiene Madrid una rivalidad que se ventila en grupos de amigos, centros de trabajo, colegios, universidades, bares y también en el metro. Es un enfrentamiento que trasciende familias y barrios. Siempre han sido más los del Real Madrid porque fuera de la capital ganan por goleada en toda España. Con ese panorama ser del “Aleti” es un aguante que forma personas. La visita del Real Madrid es el partido del año. Lo fue en el Metropolitano y lo ha sido en el Calderón de donde algunos nos marchamos sin querer. Hemos pasado demasiado frío como para que ahora nos cambien la temperatura. Una noche de nieve al lado del río se cuenta toda la vida. No ha habido nunca calefacción ni tampoco ha sido como ir a la ópera. Huele a futbol y a humedad. A puro y a café de termo. El Paseo de los melancólicos no es una metáfora sino una mala pasada del callejero de Madrid. Bajar al Calderón es una frase hecha. Cruzar el río para ir al fútbol una diferencia exótica. Desde lo alto del segundo anfiteatro no se ve Brooklyn pero sí la catedral de la Almudena. Anoche al equipo local le pudo la ansiedad y un Real Madrid que siempre tiene mucho. Zidane le ha tomado la medida al Cholo. Pero a pesar de la derrota, Simeone ha conseguido que su tropa compita como el equipo grande que merece ser. Salvo que se encuentren en la Copa o en la Champions, la próxima visita de los vikingos a la casa de los indios será en un estadio que todavía no tiene nombre ni caminos para llegar.

(PUBLICADO EN ABC/ 20/11/2016)

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Una respuesta a LA VIDA A LOS 50

  1. amqv dijo:

    El atleti vive en la frontera, en la línea divisoria del infierno y el cielo.
    Nunca ser como ellos, tan acostumbrados al éxito y a la buena suerte, de blanco inmaculado.
    Han vuelto a ganarnos, si, pero hemos sobrevivido a tragos peores.

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